Suplemento alimenticio Neuroson
Bienestar auditivo: ayuda a reducir la sensación de zumbido en los oídos · frasco de 20 cápsulas de 500 mg
4,50 · 36 opiniones
Pago contra entrega
El dolor de oído asusta porque llega fuerte, suele aparecer de noche y a veces no se sabe de dónde viene. Una de sus causas más frecuentes es la otitis, una inflamación o infección del oído. Aquí vemos sus tipos, qué no conviene hacer en casa y qué señales piden consulta con el médico sin esperar.
La otitis es la inflamación de alguna parte del oído, casi siempre por una infección. El oído tiene tres zonas: el externo (pabellón y conducto), el medio (detrás del tímpano) y el interno. Según dónde se inflame, hablamos de otitis externa, otitis media u otitis interna.
El dolor aparece porque la zona inflamada se hincha en un espacio muy pequeño. El oído medio, por ejemplo, es una cámara cerrada: cuando se llena de líquido o de moco tras un catarro, empuja el tímpano y duele. Por eso muchas veces el dolor de oído empieza después de una gripa o de una congestión nasal.
No todo dolor de oído es otitis: también puede venir de un problema de muelas, de la mandíbula, de la garganta o de un tapón de cerumen. Por eso es el médico quien debe explorar el oído y decir qué lo causa, y no conviene automedicarse.
Son dos problemas distintos, con causas y señales diferentes, y por eso se manejan de manera distinta.
| Otitis media | Otitis externa | |
|---|---|---|
| Dónde ocurre | Detrás del tímpano, en el oído medio | En el conducto auditivo externo, la piel por la que entra el sonido |
| Cuándo suele aparecer | Después de gripa, catarro o congestión; común en niños | Después de nadar, bañarse en la regadera o meterse objetos al oído |
| Señales frecuentes | Dolor profundo, sensación de oído tapado, a veces fiebre | Dolor al tocar o jalar la oreja, comezón, a veces secreción |
| Quién la valora | Médico general o pediatra, otorrinolaringólogo | Médico general, otorrinolaringólogo |
La otitis interna es menos común y suele venir con mareo y pérdida de audición: requiere atención médica pronta.

Los síntomas de una infección de oído varían con la edad y con el tipo. En adultos, lo habitual es dolor, sensación de oído lleno, oír más bajo y a veces fiebre. En niños pequeños, que no pueden decir qué les duele, suele verse irritabilidad, llanto de noche, que se tocan o jalan la oreja y que comen o duermen peor.
Estas son señales frecuentes que invitan a consultar:
Un niño con dolor de oído debe ser valorado por su pediatra o médico: no se espera a que «se le pase».
Además de las otitis, hay otras causas de dolor de oído que se confunden con una infección. Conocerlas ayuda a entender por qué el médico revisa también la garganta, la boca y la mandíbula.
Si el dolor se presenta con fiebre, secreción o mareo, la consulta es lo más prudente.

Es normal buscar algo que alivie el dolor, y en la familia siempre hay un consejo: una gota de aceite tibio, ajo, cebolla, hojas, una vela de oído, hisopos o un trapo caliente. El problema es que, sin ver el tímpano, nadie sabe si está sano o lastimado.
Si el tímpano tiene una perforación, cualquier líquido, aceite o gota casera puede entrar al oído medio y empeorar el cuadro. Las velas para oídos y los hisopos o cotonetes pueden quemar, empujar el cerumen más adentro o lastimar el conducto, y no sirven para atender una infección.
Lo que sí suele ser inocuo mientras llega a la consulta es descansar, mantener la cabeza un poco elevada al acostarse, evitar el agua en el oído y consultar al médico sobre el analgésico que le conviene. No se automedique con antibióticos que le sobraron de otra enfermedad: solo un profesional debe indicarlos.
La regla es sencilla: en el oído no entra nada más pequeño que el codo. El conducto se limpia solo, empujando el cerumen poco a poco hacia afuera, y la piel es delicada.
Evite hisopos, ganchos, llaves, palillos, ramitas, velas, gotas, aceites y remedios de internet cuando haya dolor, secreción, sensación de oído tapado o duda sobre el tímpano. Para limpiar por fuera basta una toalla o un paño después del baño. Si cree que tiene un tapón, un profesional puede retirarlo con seguridad.

Consulte en uno o dos días si el dolor persiste, si hay fiebre, secreción o sensación de oído lleno. En bebés y niños pequeños, no espere.
Acuda a urgencias o consulta el mismo día si hay dolor muy fuerte, hinchazón detrás de la oreja, rigidez en el cuello, fiebre alta, mareo intenso, debilidad en un lado de la cara, o si pierde de pronto la audición. El IMSS y el ISSSTE cuentan con urgencias, y en el sector privado puede acudir a un hospital o a un otorrino. Si no sabe con qué especialista empezar, la guía otorrino o audiólogo le orienta.
No hay forma de evitar todas las infecciones, pero sí de reducir el riesgo. Seque suavemente la parte externa de la oreja después de nadar o bañarse, incline la cabeza para que salga el agua, atienda los catarros y no se suene con fuerza tapándose una sola fosa nasal.
También ayuda mantener la audición bien cuidada: bajar el volumen de los audífonos, usar tapones en eventos ruidosos y hacerse una revisión cuando algo cambia. Hay más ideas en la guía de salud auditiva en la ciudad.
Una vez que el médico dio el visto bueno y el oído está tranquilo, algunas personas retoman el cuidado del día a día. Si le interesa el apoyo nutricional para el bienestar del oído, existe Neuroson, un suplemento alimenticio en cápsulas, que puede conocer en su ficha. Es un apoyo de bienestar auditivo y no se relaciona con el manejo de una infección ni sustituye la atención médica.
Suplemento alimenticio Bienestar auditivo: ayuda a reducir la sensación de zumbido en los oídos · frasco de 20 cápsulas de 500 mg
4,50 · 36 opiniones
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La otitis media ocurre detrás del tímpano, suele seguir a un catarro y causa dolor profundo y sensación de oído tapado. La otitis externa afecta la piel del conducto, aparece con frecuencia después de nadar o meterse objetos, y duele al tocar la oreja. Solo el médico puede distinguirlas al explorar el oído.
No es recomendable. Sin ver el tímpano no se sabe si está íntegro, y un líquido en un oído con perforación puede empeorar el problema. Lo prudente es consultar y seguir la indicación del médico.
Algunas otitis leves mejoran por sí solas, pero no es posible saberlo sin una revisión. Si el dolor dura más de uno o dos días, hay fiebre o secreción, o el paciente es un niño pequeño, conviene acudir con el médico.
Cuando es muy intenso, hay fiebre alta, hinchazón detrás de la oreja, rigidez en el cuello, mareo fuerte, debilidad de un lado de la cara o pérdida repentina de audición. En esos casos acuda a urgencias sin esperar.
Neuroson es un suplemento alimenticio, no un medicamento, y no sustituye la atención ni las indicaciones de su médico. Si usa medicamentos, está embarazada o en lactancia o tiene alergias, consúltelo primero con su médico y siga la etiqueta del frasco.
Importante. Neuroson, Otovix y Audix son suplementos alimenticios, no medicamentos: no sustituyen el tratamiento ni los aparatos auditivos indicados por su médico. Ante pérdida repentina de audición, dolor o secreción en el oído, mareo o zumbido en un solo oído, consulte de inmediato a un otorrinolaringólogo.